
Esta es la historia de un pueblo dedicado exclusivamente a la venta ambulante de frutas y hortalizas,en los principios se trataba de ir hacer las labores de la venta mediante transporte animal o sea con la ayuda de un burro o un caballo, se recolectaban los frutos en los huertos del pueblo y había salir por la noche con el burro cargado para ir a los mercados de Sevilla todo el trayecto se hacia a pie y era un trabajo druidismo y no había la variedad de frutas y hortalizas que hay hoy en día ni tampoco los sabores y aromas son los mismos de antaño debido a tanta química.